lunes, 21 de diciembre de 2009

Cartas Testamentarias de Emilio Salgari


A los directores de los periódicos de Turín

Vencido por todo tipo de desgracias, reducido a miseria a pesar del enorme trabajo, con mi mujer loca en el hospital, a la que no puedo pagar sus gastos, me quito la vida.
Tengo muchos admiradores en Europa y América.
Les pido, señores directores, que abran una suscripción para sacar de la miseria a mis cuatro hijos y pagar los gastos de mi mujer mientras esté en el hospital.
Debería haber tenido otra situación y suerte, debido a mi nombre.
Estoy seguro de que Vds., señores directores, ayudarán a mis desgraciados hijos y a mi mujer.
Con las gracias más sentidas, me despido

Emilio Salgari

A mis editores
A vosotros, que os habéis enriquecido con mi sudor manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semi-miseria o algo peor, pido sólo que, en compensación de las ganancias que os he proporcionado, paguéis los gastos de mi entierro.
Os saludo rompiendo la pluma

Emilio Salgari

A mis hijos
Queridos hijos:
Soy un vencido. La locura de vuestra madre me ha partido el corazón y todas mis fuerzas.
Yo espero que los millones de admiradores, a los que durante años he distraído e instruido, os saldrán al encuentro. Os dejo sólo 150 liras, más un crédito de 600 liras, que recogeréis de la señora Nusshaumar. Os dejo la dirección.
Que me entierren como pobre, ya que estoy arruinado. Manteneos buenos y honestos y pensad, en cuanto podais, en ayudar a vuestra madre.
Os besa a todos, con el corazón sangrando, vuestro desgraciado padre.

Emilio Salgari

Voy a morir al Valle di San Martino, junto al sitio en el que, cuando vivíamos en la Via Guastella, íbamos a desayunar. Encontrarán mi cadáver en un barranco que ya conocéis, porque allí íbamos a recoger flores.

3 comentarios:

  1. Me parece terrible que su única salida fuera suicidarse. Unos años más tarde también se suicidarían dos de sus hijos, igual que muchos años antes lo hizo el padre de Salgari, debía haber cierto desequilibrio mental o una desgraciadísima vida, me da mucha pena la verdad, un saludo.

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  2. Cuando releo estos textos un escalofrío recorre mi piel. Es un ejemplo más, de los cientos que la Historia nos recuerda, de ingratitud de la raza humana hacia las personas que han aportado auténtico valor a nuestra cultura y que no se han dedicado exclusivamente a vampirizar a sus semejantes.

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  3. Realmente es una pena que un escritor tan bueno y grande termine así su vida, soy un gran admirador de el, leí todas sus obras y de diferentes editoras, en honor mi hijo lleva su nombre César Emilio Salgari Vargas Davila, en su momento tuve una mascota a quien llame Yolanda de Ventimiglia y tengo una nieta que lleva por nombre Darma........saludos desde Lima Perú.
    atte
    Cesar Augusto Vargas Gutierrez

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