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sábado, 19 de junio de 2010

Biblioteca Nacional de España

Junio 2010. La BNE recupera los escritos ocultos de los últimos moriscos españoles.
La exposición puede visitarse hasta el próximo 26 de septiembre.
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Biblioteca Nacional de Austria

La empresa Google ha llegado a un acuerdo con la Biblioteca Nacional de Austria para digitalizar los fondos existentes en la biblioteca correspondientes a los siglos XVI a XIX.Google pagará a la BNA 30 millones de euros por la digitalización de aprox 400.000 volúmenes.
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Fue una de las primeras grandes bibliotecas públicas de la Europa Moderna.

Carlos IV confió el proyecto de la gran biblioteca imperial a al arquitecto Johann Bernhard Ficher von Erlach, quie falleció al incio de las obras y fue sucedido por su hijo Johann Emmanuel.

La gran sala mide 77,7 m. por 14,2 m. y 19,6 m. de altura. En el centro de la nave se abre una sala ovalads de 29  por 18 metros y una altura de 29,2 metros. En edificio sufrió problemas de estabilidad y se encargó al arquitecto Nicolo Pacassi el proyecto de refuerzo.
Los frescos fueron realizados en 1730 por Daniel Gran.
El empreador se encuentra respresentado, justo en el centro de la gran cúpula, como Herkules musarum.

En la visión que el emperador tenía de la biblioteca deseaba que "el usuario, sin tener que pagra nada, debe salir de ella enriquecido y volver más a menudo", pero también dejo claro que el acceso estaba vedado a "ignorantes, criados, holgazanes, charlatanes y curiosos".

Contiene 200.000 valiosas obras, entre las que se incluye la biblioteca particular del príncipe Eugenio de Saboya, 18.000 volumenes. Entre los ejemplares más importantes figura el Atlas Major de Joan Blaeu de 1665 (del que he conseguido el mágnifico facsímil que ha editado TASCHEN), la Tabla de Peutinger (especie de mapa de carreteras del Imperio romano)  y el espectacular libro de miniaturas del duque de Anjou, Le Livre du coeur d´amour épris.

El fondo actual (año 2003) es de 6,5 millones de libros, 7.866 incunables y 65.821 manuscritos.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Biblioteca de la Abadía de Admont

El monasterio benedictino de Admont, fundado en 1074, posee una de la más espléndidas bibliotecas monacales del mundo. La misma fue establecida por el abad Matthaüs Offner (1716-1779), quién amó a los libros por lo menos con tanta devoción como a su propia fe.
Desde su fundación Admont contó con un scriptorium y una biblioteca. El primer catálogo detallado data de 1370.
El siglo XVIII vió los momentos de mayor apogeo de la abadía, lo que permitió al abad Offner encargar a Josef Hueber la contrucción de una sala al estilo del la de la corte de Viena. La sala barroca de 70 metros de largo contaba de un espacio central y dos salas laterales rectangulares. La sala central se encuentra bajo una cúpula de 12,70 metros de altura y las salas laterales poseen, cada una, tres cúpulas de 11,30 metros de altura. El espacio vertical se encuentra dividido en dos por una balaustrada de hierro forjado que recorre toda la longitud de la sala. La sala posee treinta ventanales en cada planta, lo que la dota de una magnífica iluminación natural.
El suelo está formado por un mosaico de 7500 baldosas de mármol marrón, malva y beige en forma de rombo.
Los frescos que decoran las paredes fueron creados por Bartholomeo Altomonte (1701-1783).
En la actualidad, tras haberse recuperado de los expolios sufridos durante la Segunda Guerra Mundial,  la biblioteca cuenta con 145.000 volúmenes, de ellos 1400 manuscritos y 900 incunables.



















Para los que tengan la suerte de poder ir a ver la fabulosa biblioteca

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domingo, 13 de diciembre de 2009

Biblioteca Ambrosiana

Se encuentra en Milán, Italia. Se la denomina así en honor a san Ambrosio.Fue fundada en 1609 por el conde Federico Borromeo, arzobispo de Milán.Sus fondos se cifran en más de 850.000 volúmenes impresos, 35.000 manuscritos y 2.100 incunables.En ella se encuentra depositado un manuscrito conocido como el Codex atlanticus, que recoge notas y dibujos de Leonardo da Vinci.También hay fragmentos de la traducción gótica de la Biblia realizada por Ulfilas, obispo de los godos.Además se conserva un volumen que contiene escritos de Virgilio, con glosas de Petrarca.


Biblioteca de Alejandría

Alejandría fue construída por Dinócrates de Rodas inspirado en las ideas urbanísticas de Hipódamo de Mileto.Ptolomeo Filadelfo fundó el Museo de Alejandría, institución dedicada a la educación superior.El fundador alojó y mantuvo en el museo a poetas y estudiosos.Según Estrabón el Museo tenía un pórtico para pasear, una exedra y un amplio comedor.Podemos encontrar referencia literarias al Museo en Calímaco, Herodes y Timón de Fliunte (s. III a. C.). Sobre todo aluden a los conflictos entre los miembros del Museo y las camarillas que se formaron.Seguramente para atender las necesidades de los miembros del Museo, Ptolomeo, asesorado por el ateniense Demetrio de Falero, creó una biblioteca.La noticia más antigua sobre la creación de la Biblioteca está contenida en la carta de Aristeas a Filócrates (s. II a. C.), escrita por un judío. En ella se una explicación fantástica de la primera traducción al griego de la Torá que fue origen de la versión de los LXX o Septuaginta de la Biblia.Fueron colaboradores de la Biblioteca Calímaco, Alejandro de Etolia y Licofrón de Calcis. Fueron directores de la Biblioteca Zenódoto, Apolonio de Rodas, Eratóstenes, Aristófanes de Bizancio y Aristarco de Samos.Las revueltas desatadas en el s. II a. C. Causados por los enfrentamientos de Evergetes II y su sobrino provocaron la emigración de los personajes ilustres, de lo que se beneficiaron Pérgamo y Rodas.A partir de entonces y tras el abandono de su último director, Aristarco, la Biblioteca, si bien no fue cerrada, entró en una época oscura que no ha dejado huella en la historia del saber.Sobre los fondos de la Biblioteca no hay muchos datos. Según Ateneo, Ptolomeo II, compró una gran colección de libros a Neleo, sobrino de Teofrasto.Según Plutarco, en Vidas de diez Oradores, Licurgo de Atenas ordenó realizar una copia de las tragedias de Esquilo, Eurípides y Sófocles para evitar su corrupción. Ptolomeo III solicitó en préstamo esta copia y dejó en depósito quince talentos, pero una vez en su poder se quedó con los originales y devolvió unas copias.Todos los libros que eran encontrados en los barcos del puerto de Alejandría eran requisados, copiados y devueltas las copias. Estos manuscritos fueron denominados “de los barcos” para distinguirlos de los “de las personas” y de los “de las ciudades”.Cuando entraba un libro en la biblioteca de depositaba en unos almacenes en montones con una etiqueta donde se consignaba, la procedencia, el nombre del poseedor o vendedor y el del responsable del texto o del lugar. De esta manera se determinaba cual de los ejemplares de una obra era la de mayor autoridad.La Biblioteca contaba con un taller para la copia de libros.Según Juan Tzetzes, bizantino comentarista de Aristófanes, que se apoyaba en Calímaco, la Biblioteca contenía 400.000 symmigeîs y 90.000 amygeîs. El significado de estos adjetivos no ha podido ser determinado hasta la fecha. Basándose en deducciones de índole paleobibliográfica y literaria, la opinión mas aceptada es que debería de haber unos 10.000 títulos en tiempos de Calímaco, cifra que podría haberse duplicado a mediados del s. I a. C. Los aproximadamente 50.000 volúmenes que pudo haber equivaldrían a 10.000 de los actuales.A Aristófanes y Aristarco se les atribuyó la idea de confeccionar listas con los principales autores por géneros. En griego, los autores que integraban estas listas, se denominaban elegidos. Según Quintiliano en estas listas no aparecían los contemporáneos de los autores de las mismas.Lista suministrada por el filólogo Sandeys:Poetas épicos (5): Homero, Hesíodo, Pisandro, Paniasis y Antímaco.Poetas yámbicos (3): Semónides, Arquíloco e Hiponactes.Poetas trágicos (5): Esquilo, Sófocles, Eurípides, Ion y Aqueneo.Poetas cómicos:Comedia antigua (7): Epicarmo, Cratino, Eupolis, Aristófanes, Ferécrates, Crates y Platón.Comedia media (2): Antífanes y Alexis.Comedia nueva (5): Menandro, Filípides, Dífilo, Filemón y Apolodoro.Poetas elegíacos (4): Calino, Mimnermo, Filitas y Calímaco.Poetas líricos (9): Alemán, Alceo, Safo, Estesícoro, Píndaro, Baquilites, Íbico, Anacreonte y Simónides.Oradores (10): Demóstenes, Lisias, Hipérides, Isócrates, Esquines, Licurgo, Iseo, Antifonte, Andócides y Dinarco.Historiadores (10): Tucídides, Heródoto, Jenofonte, Filisto, Teopompo, Éforo, Anaxímenes, Calístenes, Helánico y Polibio.Calímaco escribió “Pinaques o Tablas de todos los que fueron eminentes en cualquier género literario y de sus obras en 120 volúmenes”. Fue el primer inventario crítico de la lengua griega.La tradición habla de la quema de la Biblioteca durante la batalla entre el general egipcio Áquila y César, sin embargo, ni en la “Guerra Civil” de César, ni en “La Guerra de Alejandría” de Hircio, se emnciona la destrucción de la Biblioteca. Tampoco Estrabón ni Lucano refieren acerca de la supuesta destrucción. Séneca es el primero que se hace eco de la quema pero no en un documento de carácter histórico sino filosófico.Plutarco es el primero es el primero que hace una referencia explícita a la quema de la biblioteca. Tampoco hay referencias a la destrucción en Suetonio ni en Ateneo, quien en su obra “El banquete de los sofistas” cita más de mil libros y numerosas anécdotas, algunas referidas a la Biblioteca.Parece ser que los rollos quemados eran unos que se encontraban almacenados en los muelles.Bajo la dominación romana los emperadores actuaron como protectores de la Biblioteca.Durante los dos primeros siglos la Biblioteca estuvo al cargo del procurator bibliothecarum (director de las bibliotecas imperiales).En el s. III se produjo una rebelión contra los emperadores Galieno y Valeriano, al reconquistar la ciudad quedó arrasado el barrio del Bruquión, donde se encontraba la Biblioteca..El patriarca Teófilo consiguió del emperador Teodosio autorización para construir el Serapeo (aprox. 391) por ser templo pagano. Durante el imperio de Teodosio se cree que fueron cerrados el Museo y la Biblioteca.Paulo Orosio dice que él vio los estantes vacíos de la Biblioteca en el s. V.Es probable que Teófilo guardara los libros antes de destruir el Serapeo.